jueves, 2 de octubre de 2008

Bienvenidos

Las ASADAS son: Asociaciones Comunales creadas con el objetivo de custodiar las nacientes de aguas de sus respectivas comunidades.

Misión de las ASADAS: llevar el agua a las casas del pueblo.

Antecedentes:

Este poblado perteneciente al cantón de Los Chiles fue declarado en estado de emergencia debido a la fuerte sequía del mes de junio del 2008. El impacto implacable del sol dejó a muchas casas sin agua quedando la población en estado de vulnerabilidad. Caño Castilla no fue la única comunidad en sufrir el impacto de la sequía que por más de diez años no se veía en la zona norte. Pero si una de las más afectadas debido a que los pozos caseros se destruyeron con las inundaciones provocadas por las intensas lluvias o disminuyen su caudal en los fuertes veranos.

El impacto generado por estos últimos eventos ambientales motivó a un grupo de personas, encabezadas por el director de la escuela, a conformar un Comité Pro Acueducto, con el fin de agenciar los recursos necesarios para construir uno que garantice constantemente agua potable a toda la población.

El miércoles 24 de septiembre participamos en una de las reuniones mensuales de dicho Comité. Conformado apenas por siete personas, son las primeras en creer que es posible tener un acueducto para el bienestar de todos. En este encuentro se habló de la apatía de los vecinos hacia temas de importancia como la escasez del recurso hídrico y la búsqueda de posibles soluciones. Según Nelson Alpízar Rojas, director de la escuela y presidente del Comité Pro-acueducto: “Todo Caño Castilla fue convocado, pero solo siete llegamos y con estos sietes vamos a seguir adelante”. Con esta frase Nelson nos devela el desinterés de sus vecinos, así como también, la falta de cohesión de la comunidad.

Caño Castilla es un poblado constituido por inmigrantes nicaragüenses que salen de su país a trabajar en las recogidas de café, ayote, melón y yuca. Esta compuesta por 41 núcleos familiares, presenta una escuela, un kinder, una iglesia y un EBAIS. La electricidad llegó por primera vez el año pasado en el 2007.

Construir un acueducto ha llevado, a poblados vecinos como Las Delicias, aproximadamente de tres a cuatro años. En este lapso el grupo coordinador, como el comité que acaba de conformarse en Caño Castilla, debe iniciar un proceso de conversaciones con Acueductos y Alcantarillados (AyA), además de un denso tramiteo burocrático para que sean asignados los recursos necesarios para la construcción del acueducto.

Caño Castilla se ubica justo en el proceso inicial con el establecimiento del Comité Pro-acueducto. Es importante mencionar que el AyA no apoya a aquellos acueductos rurales no constituidos legalmente en ASADAS. Para conformar una ASADA el Comité Pro-acueductos de Caño Castilla debe cumplir con ciertos requisitos que el AyA impone mediante la firma de un contrato. Sin la firma el Estado no puede asignarles recursos a la comunidad para la construcción del acueducto. Algunos puntos establecidos en el contrato redundan en pérdida de independencia para los acueductos rurales, por tal razón muchos estos que se encuentran en los cantones de Guatuso y Los Chiles no han querido constituirse en ASADAS para evitarse las imposiciones del AyA.

En todo el cantón de Los Chiles hay 16 ASADAS constituidas, el resto de comunidades se abastece mediante pozos caseros o acueductos rurales. Según el censo de población realizado por el INEC, en julio del 2004, este cantón tenía 22,190 habitantes.


Acueducto vs. Pozo


1. Agua contaminada: El agua de pozo afecta la salud. En muchas casas los pozos están al aire libre, expuestos al contacto con todo tipo de animales contaminantes. Una de las entrevistadas mencionó como a su pozo se introdujo un sapo lo cual la obligó a botar toda el agua. El agua de los pozos genera enfermedades como la diarrea que afectan la población. El EBAIS de Caño Castilla no atiende este tipo de enfermedades, aquel que la contraiga debe dirigirse hasta Pavón donde se encuentra el centro médico más cercano. Pavón está a una hora de distancia en motocicleta.

2. Incomodidad: Buscar agua a los ríos, o sacarla de los pozos, para llenar un estañón puede demorar entre una hora y media y dos horas. Es el promedio de tiempo diario que dedica una mujer, pues es ella la encargada de esta labor en la casa. Una hora de trabajo de un jornalero está cotizada en aproximadamente 1.600 colones. La tarifa mínima que paga una familia mensualmente en una comunidad con acueducto rural no sobrepasa los 1.700 colones.

3. Vulnerabilidad de la comunidad ante los eventos ambientales: Cuando llegan las sequías los pozos caseros se secan quedando las familias hasta tres meses sin agua. Muchas personas tienen que recurrir a los vecinos o al Estado para obtener este recurso vital.

Según los entrevistados la construcción del acueducto vendría a resolver estos problemas. Con el agua potable se reducirían las enfermedades provocas por aguas contaminadas, habría mayor posibilidad de controlar la calidad del agua, la calidad de vida mejoraría, las personas tendrían la comodidad de tener agua constante y se reduciría la vulnerabilidad social provocada por los eventos ambientales.


Cuatro historias...

Challito

Don Rosario, se le conoce como Challito, es secretario del comité pro acueducto. Él y su esposa María Obdulia tienen más de cincuenta años viviendo en este lado de la frontera que divide a Costa Rica de Nicaragua. Salieron huyendo al conflicto armado producto de la dictadura Somocista. En Costa Rica nacieron seis de sus ocho hijos.

Terminada la reunión del Comité, prácticamente al anochecer, Challito nos invitó a su casa a tomar una tasa de café chorreada, acompañada con unos panes caseros exquisitos preparados por doña María. Conversamos muchísimo sobre el conflicto armado de aquella época, las jornadas de trabajo en las recogidas de café, el proceso fundacional de Caño Castilla al cual él y su familia contribuyeron, y la religión. En la sala de su casa lo primero en captar nuestra atención fueron las imágenes colgadas a la pared de la Virgen de Guadalupe, Jesucristo y la Virgen María.

Challito es hombre de fe, constantemente cita la Biblia para respaldar sus verdades. Cree en el poder de las imágenes religiosas para curar enfermedades. Doña María es famosa en la comunidad por ser una excelente sobadora. Todas las mañanas, a los setenta y tantos años de edad, Challito y María dan de comer a sus animales: chanchos, gallinas y patos. Luego uno se dedica a cortar leña, la otra a preparar el almuerzo. Don Challito como el resto de los integrantes del Comité Pro-acueductos dedican gratuitamente su tiempo y recursos en cada reunión del Comité Pro-acueducto para el beneficio de la comunidad.



Don Nelson

Otra persona con la cual establecimos vínculos estrechos en nuestra rápida visita fue con el director de la escuela. Con él tuvimos una extensa charla donde abordamos la importancia que tiene para la comunidad la construcción de un acueducto.

Don Nelson no es nativo de Caño Castilla. Fue enviado por el Ministerio de Educación para dirigir la escuela, criado en San Ramón lleva más de 15 años trabajando en distintas comunidades de la zona en lo referente a la educación. Don Nelson trajo consigo la visión de desarrollo, y el concepto de bienestar de los centros urbanos costarricenses. Es el encargado de motivar y reunir a los vecinos para iniciar la lucha pro acueducto. En las otras comunidades donde ha estado también ha impulsado iniciativas similares.

Gracias a los conocimientos adquiridos a lo largo de su vida ha concluido que el desarrollo de una sociedad está directamente ligado al grado de cohesión de sus conciudadanos. “En la unión está la fuerza. Si una población no se pone de acuerdo en cuales son sus necesidades pues difícilmente pueda solucionarlas”, nos comenta.


Doña Alicia

Doña Alicia es nicaragüense. Hace más de veinte años que vive en Costa Rica, y diez de estar en Caño Castilla, es la vicepresidenta del Comité. Tiene una casa humilde, con piso de tierra y el pozo en la cocina. Nos contó las peripecias del comité para recaudar fondos con los cuales realizar las actividades necesarias al funcionamiento de la organización. De 200,000 colones recaudados mediante fiestas vecinales y venta de comida , casi el 100% se gastó en la compra de los libros del Comité y en viáticos de dos compañeros que se reunieron en San José con representantes del AyA para solicitar ayuda.


Doña Elisa

Su esposo es integrante del Comité, además fue una de las casas que sufrieron el impacto de la sequía. Ellos estuvieron tres meses con el pozo seco, dependiendo de la caridad de los vecinos, lavando, cocinando, y bañándose en el río. Elisa y Emilio tienen un niño con parálisis cerebral implicando su cuidado una dedicación constante, por tal razón es una de las familias que más sueñan con tener agua potable en su hogar.

2 comentarios:

ESTEBAN FONSECA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Unknown dijo...

Como recomendación podrían mencionar las implicaciones que conllevaria la perdida del recurso hidríco por medio de algún gadget o página que haga mención de esto. Creo que es una activista india la que se ha dado a la tarea de escribir que la próxima guerra será por agua. Asimismo, hay una serie de comunidades indígenas en México -principalmente mujeres- que se han organizado para defender el agua que tienen y que la Ciudad de México absorbe.
Interesante tema y una problemática de importancia.